jueves, 24 de febrero de 2011

Capítulo 16.

Well, well Little Bastards. Here I am. Digamos que me he retrasado por exámenes. F&Q me ha salido genial. Y aprobé biología e historia. Tengo la semana que viene 2, y los de laboratorio para finales de Marzo. Espero aprobarlos tooooodos :)





Capítulo 16. (Jamie)
2004
                       
-Jamie, nos vamos a casa de mi amiga a cenar-gritó mi madre desde abajo.
-¡Vale!-le respondí.
-¡Pórtate bien!-volvió a gritar.

Escuché como la puerta mi madre apremiaba a mi padre, tenían prisa. Miré el libro de Historia y lo cerré de golpe. Miré el reloj, eran las siete y media. ¿Por qué se iban tan pronto? En fin, así si Jack aparecía, no tendría que dar explicaciones… ¡Oh, mierda!

-Mamá-exclamé asomándome por el hueco de las escaleras.- ¡Mamá!
-¿Qué pasa, Jamie?-preguntó ella mirándome.
-Va a venir un amigo, me va a dar clases de guitarra-dije, inventándome lo último.
-Oh, ¿es amigo del chico que le da clases a Maggie?-preguntó de nuevo.
-Sí, mamá. Es el guitarrista del grupo de Alex.
-Está bien, pero no hagáis nada raro.
-Sólo tocar la guitarra-suspiré.

Salieron y miré el reloj. ¿Aparecería Jack? ¿Y por qué estaba nerviosa? Rodé los ojos y volví a subir a mi habitación. Rebusqué entre los cds y me di cuenta de que faltaba uno de Maroon 5. Supuse que me lo habría dejado en casa de Maggie. Así que ¿fall out boy? No, mejor Green Day.

Cogí el cd de American Idiot y bajé las escaleras corriendo. Lo puse en la mini cadena y subí el volumen a tope. Me gustaba hacer eso cuando estaba sola en casa, era relajante. Y sí, los vecinos podían quejarse lo que les diese la gana.

Tarareé la canción mientras abría el frigorífico y cogí una lata de Fanta. La abrí y la dejé sobre la encimera al escuchar el timbre. Ya debía de haber llegado Jack. Yo no es que me hubiese complicado demasiado. Mi camiseta de Hurley y unos vaqueros.

-Buenas-saludó sonriente cuando le abrí.
-Hola…-miré la caja de pizza que llevaba en sus manos y no pude evitar reírme.- ¿Entonces has pagado la pizza?
-¡Claro!-exclamó sin dejar de sonreír.- ¿Me vas a dejar pasar o simplemente cenamos en la calle?
-No, pasa, pasa-me eché a un lado para que él pasase. Cerré la puerta y lo dirigí hasta el salón.

Mientras él se acomodaba, yo fui a la cocina a por mi Fanta. Regresé y vi a Jack abriendo la caja de la pizza, y mordiéndose el labio inferior. Evité reírme y él me miró alzando una ceja.

-¿Quieres algo de beber?
-Una coca cola o algo así estará bien-asintió levemente con la cabeza.

Volví a la cocina y abrí el frigorífico. La verdad, es que tenía una reserva especial de coca colas para Maggie. Cogí una y me encaminé de nuevo al salón. Se la di y me senté a su lado, mientras Holiday sonaba.

-Me gusta la música que escuchas-comentó y yo cogí un trozo de pizza.- ¿Tienes hambre?
-Si no, no cogería, ¿recuerdas?-le sonreí y mordí un trozo.
-Vale, entonces prepárate para verla desaparecer-me amenazó y cogió un trozo de pizza él también.-Pensé que sólo era un farol.
-Ya, si me pagas la pizza, lo menos es dejarte cenarla en mi casa-le saqué la lengua y él me sonrió.
-¿Recuerdas qué te dije?-preguntó dejando el trozo de pizza en la mesa.
-Nunca recuerdo nada de lo que tú me dices-le guiñé un ojo y seguidamente, volví a sacarle la lengua.
-Vale…

Y sin darme tiempo, se abalanzó sobre mí y mordió con suavidad mi lengua. Me quejé y golpeé su pecho. Él se rió y me miró. Estábamos cerca, muy cerca. Notaba su respiración contra mis labios, pero le empujé un poco y finalmente, volvió a sentarse bien.

-¡Eres un bestia!-me quejé mirándole mal.
-Te ha gustado-me indicó cogiendo de nuevo el trozo de pizza.
-No.
-Eso es porque no te he besado…
-Como si besases bien-reí divertida.
-Cuando lo compruebes, me darás la razón, preciosa-y besó mi mejilla con diversión.
-Claro que… No-le sonreí y di un trago a mi Fanta.- ¿Por qué has venido?
-Te dije que vendría, y que, te invitaría a la pizza. De todos modos, me lo paso bien contigo. Eres… Diferente-me sonrió alegre.-Me pegas, me insultas, y encima, ¡no quieres nada conmigo!
-Si quisiese algo, cielo, me pegaría un tiro-reí y él me lamió toda la mejilla.- ¡Eres un guarro!
-Eso no es lo que dicen las otras…
-No me importa lo que digan las otras-bufé y me froté la mejilla con la manga de la chaqueta.-Guarro.
-Tienes un sabor… Raro.
-Me has lamido la mejilla, idiota-bufé y mordí la pizza.
-Y si te beso, sabrás a pizza-sonrió y yo sonreí también, rodando los ojos.- ¿Te lo pasas bien?
-Sí, me divierto… Es diferente. Pensé que no ibas a aparecer y me iba a poner al ordenador… Una tarde como otra cualquiera. Bueno, no. Porque Maggie y Alex están en su cita…
-Y nosotros en la nuestra-me indicó.
-¿Se puede considerar esto cita?-pregunté.
-Bueno, es la primera cita normal que tengo en toda mi vida-sonrió.-Con las demás es en plan de en la primera cita, enrollarnos… Y tú no quieres, así que, te respeto.
-Mejor, porque no tengo problema en darte una hostia.

Rió. Así pasamos las tres horas o cuatro que se quedó conmigo. Hablando, haciendo el idiota. Él volvió a morderme la lengua y yo volví a pegarme. A la hora de marcharse, le acompañé hasta la puerta.

-Me lo he pasado bien-dijo sonriente.
-Y yo-asentí.
-Entonces, te veré pronto-rió y abrazó mi cintura, para acercarme a él. Besó la comisura de mis labios y después mi mejilla.

Me quedé mirando como se marchaba y sonreí. Entré dentro y le di una pérdida a Maggie, para que me llamase enseguida.

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